El viernes fue una noche diferente, nada previsto, surgió y se convirtió en una noche especial.

Reunidos un grupo de gente dispar con poco en común a simple vista, pero que en el fondo en común, lo importante, que es ser un grupo de buena gente.

A todos les doy las gracias porque de todos aprendí algo:

*  que una sonrisa no siempre puede tapar lo que los ojos cuentan.

*  que aunque se aparente serenidad hay veces que la rabia se paga con quien menos lo merece.

* que aun hay gente que se come su orgullo para hacer lo que tiene que hacer

 * que quien pensamos que no esta pendiente, se da cuenta de todo y habla poco pero cuando habla te deja de piedra.

* que la soledad es mala consejera .

* que la música une y en ocasiones sirve para poder desahogarnos

* que no siempre nos gusta lo fácil por muy bonito que sea

* que siempre hay un roto para un descosido, por lo menos por una noche

* que en época de guerra todo boquete es trinchera.

* que aún  queda gente que piensa, como yo, que hay que mantener ciertos límites aunque por ello nos llamen antiguas

* que a las buenas personas no se las aprecia cómo se debe

* que con arte y ritmo se nace (una pena, tendré que creer en la reencarnación para ver si en otra vida me toca en el reparto)

* Y  lo más importante que tengo un hermano que antes era cuñado, os lo presento......... lo reconoceis??????

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esa noche escuche una canción que la pidió uno de los pilares de mi vida, os la dejo en dos versiones aunque ya os aviso que me gusta muchísimo más como la canta Agustín, a ver si ahora que somos hermanos me deja que lo grabe y la cuelgue porque merece la pena escucharlo cantar.